Fundación Princesa de Asturias
Prokofiev IVÁN EL TERRIBLE
María Luisa Corbacho, Alfredo García, Jorge Moreno. O. Sinfónica del Principado de Asturias. Dirección: Miquel Ortega. Auditorio Príncipe Felipe, 19 de octubre de 2017.
 
Los intérpretes y miembros de la Sinfónica del Principado de Asturias y del Coro de la Fundación Princesa de Asturias, junta a SS. MM. Los Reyes de España © Casa Real 
 
La Fundación Princesa de Asturias organiza cada año el concierto que hace de antesala a la entrega de los Premios de la entidad. Presidido por SS. MM. los Reyes de España, se trata de una gala de gran peso institucional que congrega a personalidades de la vida política, social y cultural, con una proyección importante para la capital asturiana y los intérpretes implicados.
 
Para el concierto de este año se escogió la cantata Iván el terrible, adaptada por Abram Stasevich en 1961 con los materiales originales de Prokofiev. Bajo la dirección de Miquel Ortega la obra mantiene su sello lírico con coros cantados, cantos ortodoxos y canciones populares rusas. La trama recae en el narrador, que en Oviedo fue interpretado por Jorge Moreno con una atracción dramática in crescendo, apoyado por la música incidental, hasta el ruego de Iván a los boyardos y ante el sepulcro: los momentos más notables del actor. En el trío de protagonistas brilló María Luisa Corbacho, que se impuso ante el barítono Alfredo García, con una breve intervención como Fiódor, que interpretó con impulso vocal.
 
La mezzo mostró todas sus cualidades a través de una voz densa y con volumen, y a la vez con la flexibilidad adecuada para adaptarse a la evolución de la obra, desde las suaves evocaciones hasta la “Canción del castor”, con la fragilidad trágica de esta canción de cuna –sin duda, el número de la cantante–, para transformar la línea de canto con tintes expresionistas.
 
El Coro de la Fundación Princesa de Asturias cumplió un papel imprescindible en esta cantata que destaca por su plasticidad sonora, con un peso importante de la orquesta y del coro, en partes vocales exigentes, por tesitura y contrastes de textura, estilos y dinámica, y que impactan por su carácter bélico y de ensalzamiento al Zar, en medio de las melodías tradicionales rusas. Ello lo tuvo en cuenta Ortega al frente de la Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), dando continuidad y relieves sonoros a los números dramáticos, si bien en momentos como “Sobre los huesos de los enemigos” pudo lograrse un coro más contundente, con mayor ajuste de volúmenes.
 
La actuación de la OSPA fue muy regular, destacando en “El mendicante iluminado”, con ajuste casi mecánico, o “Efrosinia y Anastasia” y su variedad de texturas, cuidando la precisión del viento, la ductilidad de la cuerda y el poderío de la amplia sección de percusión. Las voces graves de la Fundación marcaron presencia desde la apertura heroica, con momentos emocionantes de los tenores como en el coro “¡A Kazán!”, o el empaste perfecto con las voces femeninas de “Mar océano”. Hay que destacar las voces femeninas, a pesar de entradas resbaladizas como en “El cisne”, en la que sin embargo se logró una sonoridad sugerente; y sobre todo en “Iván ante el sepulcro”, de sonoridad delicada, igual que las entradas de la parte de los opríchnik, mostrando el coro su flexibilidad, en una página que lleva al límite, en su síntesis de recursos de textura, articulación y registros.  * Diana DÍAZ