Festival Internacional de Música Sacra
Obras de Monteverdi, Massaino, Gesualdo, Palestrina, Araujo, Padilla, Lobo, Murcia, Cascante. Musica Ficta. Director: Raúl Mallavibarrena. Iglesias de San Ignacio y San Alfonso María de Ligorio. 17 y 19 de septiembre.
Obras de Durón, Gaspar Sanz, Subias, Martín y Coll. La Galanía. Raquel Andueza (soprano), Jesús Fernández Baena (tiorba), Manuel Vilas (arpa doppia). Iglesias de Santa Clara y Usaquén. 21 y 23 de septiembre.
 
Desde hace seis años se celebra en Bogotá el Festival Internacional de Música Sacra, ciclo en el que los artistas españoles tienen presencia relevante gracias a un convenio de colaboración –que ya va por su tercera edición– con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM). Se trata de un acuerdo que combina actuaciones con clases magistrales en la Universidad central del país sudamericano y que este año tuvo como protagonista principal a la música vocal española a través de cuatro conciertos, dos de ellos encabezados por la soprano Raquel Andueza y otros dos a cargo de la agrupación Música Ficta que dirige Raúl Mallavibarrena.
Las dos propuestas del grupo de Mallavibarrena (17 y 19 de septiembre) ofrecieron programas muy contrastados. El primero de ellos con la interpretación de obras coloniales de los siglos XVI y XVII procedentes de archivos de Puebla, Oaxaca, Sucre o Bogotá, entre otros, mientras que en su segunda actuación se centraron en la música sacra y profana en tiempos de Monteverdi, en un exquisito concierto en la iglesia de San Alfonso María de Ligorio. En ambas veladas brilló de manera sobresaliente la perfecta afinación del grupo, el sobrio concepto expositivo de las obras en versiones estilísticamente impecables, de gran belleza expresiva tanto en Monteverdi como en otros autores como Palestrina, Gesualdo y otros menos frecuentados como Tiburtio Massaino.
Raquel Andueza transitó de lleno en sus dos propuestas (21 y 23 de septiembre) por la música española, teniendo como eje la figura de Sebastián Durón. Impecablemente acompañada por Jesús Fernández Baena (tiorba) y Manuel Vilas (arpa doppia) en el Auditorio de Usaquén y en la iglesia-museo de Santa Clara, fue desgranando con su especial acierto interpretativo tonadas y cantadas al Santísimo Sacramento, pasajes en los que la música sacra también se mostraba permeable a la profana. Andueza supo aunar ambos mundos con equilibrio impecable y su habitual capacidad para llegar al público desde su personalidad dramática de carácter y temperamento.  * Cosme MARINA