Festival de Salzburgo
Reimann LEAR
Gerald Finley, Anna Prohaska, Evelyn Herlitzius, Gun-Brit Barkmin, Lauri Vasar, Kai Wessel, Charles Workman, Matthias Klink. Dirección: Franz Welser-Möst. Dirección de escena: Simon Stone. Felsenreitschule, 26 de agosto de 2017.
 
Gerald Finley protagonizó Lear en Salzburgo © Festival de Salzburgo / Thomas Aurin 
 
Giuseppe Verdi acabó renunciando a escribir una ópera sobre el Rey Lear de Shakespeare al no verse capaz de encontrar la música precisa para la escena en el páramo del alucinado protagonista. Décadas más tarde el compositor alemán Aribert Reimann, nacido en 1936, se dejó persuadir por Dietrich Fisher-Dieskau para intentarlo a su vez y el resultado fue esta ópera, la única compuesta en relación con el rey Lear, que se estrenó en Múnich en 1978 con el barítono alemán en el papel protagonista y la soprano Julia Varady como Cordelia. Desde entonces la obra ha sido repuesta con escasa frecuencia y este verano se programó por vez primera en el Festival de Salzburgo, y con gran éxito. El principal responsable del triunfo fue el director Franz Welser-Möst, con una límpida y refinada lectura de una partitura que probablemente no sea para todos los oídos, pero que conviene perfectamente al drama shakespeariano. Además la Filarmónica de Viena tocó esta increíble música, nada habitual para ella, de manera magnífica. Simon Stone, el ya bien conocido pese a su juventud director de escena de Basilea, realizó un excelente trabajo y utilizó el amplio espacio escénico disponible de la Felsenreitschule de manera óptima. Por desgracia no pudo realizar completamente su proyecto pues finalmente la obra fue ofrecida prácticamente en forma de concierto. La escenografía de Bob Cousins hizo buen efecto y el vestuario de Mel Page pareció adecuado aunque de un modernismo un tanto extraño.
Sobre la escena Gerald Finley hizo una soberbia incorporación del desventurado monarca inglés, convirtiéndose en el auténtico motor de la representación. Su actuación escénica tuvo casi el auténtico sello shakespeariano y el canto en su magnífica emisión baritonal fue tan cálido como dotado de lirismo. Anna Prohaska fue una Cornelia de dulces acentos y Evelyn Herlitzius, una Goneril de potencia wagneriana. Gun-Brit Birkman (Regan) forzó en algún momento pero estuvo correcta. Lauri Vasar fue un excelente Conde de Gloster; el contratenor alemán Kai Wessel, un impresionante Edgar, y Charles Wolkman dominó, pese a un fallo en el agudo, la difícil parte de Edmund, el hermanastro de Edgar, alcanzando también el éxito Matthias Klink como Conde De Kent. Todos ellos actuaron de manera muy creíble. Tanto Derek Welton (Duque de Albany), como Michael Colvin (Duque de Cornualles) y el Wiener Staatsopernchor, ofrecieron también el mejor de sus aspectos. El papel hablado del Loco fue a cargo del prominente actor Michael Maertens, que no dejó una excesiva huella. En conjunto, sin embargo, fue este un acontecimiento teatral de una gran dimensión.  * Gerhard OTTINGER