Festival Castell de Peralada
Concierto AINHOA ARTETA
Obras de Giacomo Puccini y Pedro Pardo. O. S. Victoria de los Ángeles. Dirección: Pedro Pardo. Església del Carme, 4 de agosto de 2017.
 
Ainhoa Arteta, en Peralada © Festival Castell de Peralada / Jordi Ribot 
 
Con motivo del décimo aniversario de la Fundación Victoria de los Ángeles se ofreció un concierto con obras de Puccini y el estreno absoluto de dos canciones creadas por el compositor y director musical catalán Pedro Pardo sobre sendos poemas de los muchos que escribió la gran intérprete barcelonesa Victoria de los Ángeles. En la primera parte Ainhoa Arteta deslumbró al público con tres grandes arias en las que la soprano es una de las más grandes especialistas. En “Tu, que di gel sei cinta”, aria de Liù de Turandot, destacó la calidad y belleza del instrumento de la cantante vasca así como su excelente expresividad y la elegancia de su fraseo, sin olvidar una dicción impecable. Igualmente emotiva resultó su “Sì, mi chiamano Mimì” de La bohème, mientras que en “Sola, perduta, abbandonata” de Manon Lescaut expuso todo su potencial dramático y expresivo en una de las arias más espectaculares del compositor.
 
En la segunda parte, que se inició con una impactante interpretación de “Vissi d'arte” de Tosca, se incluyeron las obras de Pardo, empezando con un “Adagio para cuerdas” interesante aunque pero bastante lineal. Sorprendió, no obstante, con un trabajo mucho más elaborado y creativo en las dos piezas basadas en los poemas de la célebre cantante catalana, en los que fascinó la relevancia y la amplitud de la parte instrumental. El primer poema, “Oriental”, destacó por su perfume orientalista, por su atmósfera creativa y por la adecuación de la música al texto poético, mientras que “A ti”, en el que Victoria se lamenta de un amor que le engañó y que le hizo un gran daño, se apreció que la implicación entre poema y música era menos interesante a pesar de la fuerza del texto poético. Con esta última obra Arteta se identificó claramente y la eligió como segunda propina, tras un “Cant dels ocells” con un arreglo musical para voz y orquesta de cámara algo desdibujado del propio Pardo.
 
La reducida Orquesta Victoria de los Ángeles, de unos veinte miembros, sirvió eficazmente para acompañar el programa en un recinto pequeño como la Església del Carme, aunque, a pesar de la atenta dirección de Pardo, la formación no pretende poseer la envergadura de una orquesta operística al completo.
Este sentido homenaje a la diva catalana se cerró con la entrega de la medalla del Festival a Arteta, una veterana del evento ampurdanés, entre los aplausos de un público entregado.  * Fernando SANS RIVIÈRE