Festival Castell de Peralada
Recital Julia LEZHNEVA
Obras de Vivaldi, Händel, Bach, Porpora, Mozart, Rossini y Schubert. Mijail Antonenko, piano. Església del Carme, 5 de agosto de 2017.
 
Julia Lezhneva, acompañada por Mijail Antonenko © Festival Castell de Peralada / Jordi Ribot 
 
Superando ampliamente el nivel mostrado en su monográfico Rossini grabado para Naïve con Marc Minkowski, un salto quizá prematuro para sus posibilidades, la soprano rusa Julia Lezhneva gustó en el Liceu con su reciente Zerlina en Don Giovanni por su espontánea y fresca vocalidad. Estas cualidades le permitieron también ratificar el nivel que de ella se esperaba en su presentación en solitario en el Festival de Peralada, respaldada por el imaginativo acompañamiento del pianista Mijail Antonenko.
Su Rossini se limitó aquí a una Regata veneziana nada comprometedora vocalmente y a una versión del aria conclusiva de La donna del lago que en este contexto adquiría otra dimensión más asumible. Sus mejores momentos en el recital coincidieron con los ejemplos de un repertorio barroco que posiblemente lo mejor de sus actuales capacidades artísticas y que le permitieron brillar en el fragmento de un motete de Porpora para el que tuvo que recurrir a lo mejor de su técnica, con el detalle de un trillo in crescendo de gran efecto. Si en algún momento asomó el sonido fijo en su emisión, la inteligencia de la intérprete pudo relegarlo a una página de Händel, cuyo carácter lo hacía menos dañino. El fraseo fue siempre pertinente, compensado incluso los efectos de una dicción no ejemplar y en las canciones de Schubert introdujo algún matiz poco usual que les prestó un atractivo adicional, siempre con el espontáneo acompañamiento pianístico de un Antonenko que amenizó el festín musical con unas gradaciones dinámicas de cierto interés.  * Marcelo CERVELLÓ