Festival Castell de Peralada
Recital Gregory KUNDE
Obras de Bellini, Rosini, Verdi  Puccini y Leoncavallo. José Ramón Martín, piano. Església del Carme, 6 de agosto de 2017.
 
Pie de foto: Gregory Kunde, durante su actuación en el festival ampurdanés © Festival Castell de Peralada / Jordi Ribot 
 
Para un intérprete de las características de Gregory Kunde un recital en solitario, que forzosamente ha de centrarse en páginas de una vocalidad exigente, presenta problemas de continuidad. Sin poder relajarse en las intervenciones en solitario del acompañante, escasamente útiles en este repertorio, tiene que recurrir a la música de salón de Bellini, Rossini y Verdi para conceder un mínimo reposo a las exigencias de las arias de lucimiento. Lo hizo así Kunde y hay que convenir en que los resultados fueron excepcionales. Ni en las muy prodigadas páginas de Bellini –Vaga luna che inargenti, Malinconia ninfa gentileni en los menos habituales rossinis –dos piezas del álbum italiano de los Péchés de vieillessse– ni en los tres ejemplos de las romanze verdianas recurrió en momento alguno a las complacencias del canto relamido del cantante que acude a estas páginas como tabla de salvación, optando siempre por un fraseo viril y expresivo sin remilgos y obteniendo siempre un resultado musicalmente intachable.
En las intervenciones operísticas de punta apostó por su fraseo más potente y la fuerza expresiva que le caracteriza, y si no en todas ellas estuvo igualmente refulgente –en la “Gelida manina” acusó un cierto esfuerzo– los resultados fueron siempre exaltantes. El cantante no debió quedar muy satisfecho con el aria de Arnold de Guillaume Tell, plenamente asumible por otra parte, pues renunció a rematarla con la cabaletta consiguiente que, aunque no prevista en el programa, parecía una opción más que obvia. La cumbre del recital vino con un “Ma se m’è forza perderti” de Un ballo in maschera de una frescura vocal y de una convicción en el fraseo que detuvieron todos los relojes y provocaron el entusiasmo del público.
En el capítulo de regalos demostró que podía homenajear sin desdoro a todo un Frank Sinatra con una refrescante versión de “My way” que la audiencia agradeció  tumultuosamente. José Ramón Martín acompañó cumplidamente todo el recital.  * Marcelo CERVELLÓ